Luego de la gratuita agresión de Elfo llamándome «nerd» y despertando enojo casi imposible de controlar logré reducir el enfado lo suficiente como para preguntar:
–¿Tratas de insultarme?
–¡Oh, no! No trato de insultarte. –Me respondió hablando de soslayo–. ¡Te insulto para sacarte de tu presunción!
–Presunc... –ahora el deseo de ahorcarlo era insoportable. El esfuerzo por mantener mis dedos mentales en mis bolsillos mentales me dejo sin mente por un momento. Luego, recuperándome dije entre dientes apretados:
–¿Podrías elaborar el tema?, por favor.
–Ya lo ves... –contraatacó–. ¿Que es eso de ¿Podrías elaborar el tema, por favor? –movió su cabeza de izquierda a derecha realizando una aceptable imitación de mi voz mental–. ¿No puedes ser como una persona normal y decir: ¿Qué quieres decir?... Y todo eso acerca de la ópera puerta de los cielos... ¿A quién, ¡por las maderas de la puerta del infierno!, le agrada escuchar esas rugidoras señoras gordas diciendo cosas que nadie entiende y disfrazadas de valquirias en urgente necesidad de una dieta?
–Ahora escucha, –le dije en una voz muy baja, estaba al borde de perderme en un laberinto de actos macabros con relación a la cabeza y el cuerpo de esta pervertida criatura.
–Escucha: hay palabras en el mundo y están para ser usadas, es nuestro deber conocerlas y usarlas para hacer nuestro vocabulario algo mejor que ese cúmulo de doscientas palabras y dos mil epítetos que empleamos usualmente... y ¡¡¡NO HAY RUGIDORAS SEÑORAS GORDAS EN NINGÚN LUGAR, PEDAZO DE CAMISETA AGUJEREADA Y SIN FORMA!!!
De nuevo estaba perdiendo los estribos, como ahora mismo... Mejor dejo un poco para calmarme.
(continuará)
© 2007 Montxo.
montzo — 27-10-2007 GTM 1 @ 02:49
Ver/Escribir Comentarios (1)
Meneame |
del.icio.us
–El infierno no existe. –dijo el agnóstico.
–Entonces, ¿para qué existe el dolor? –replicó el filósofo.
© 2007 Montxo.
montzo — 22-10-2007 GTM 1 @ 16:38
Ver/Escribir Comentarios
Meneame |
del.icio.us
–¡Eres un «nerd»!
Elfo estaba cuidadosamente editando algunos de mis viejos pensamientos para transformarlos en, según él, ideas más inteligentes cuando se volvió de pronto y escupió esas palabras a mi atónita persona. Extraño en él usar palabras «prestadas» de otra lengua pero probablemente no encontró en mi archivo mental una traducción que le satisficiera.
–¿Qué? –pregunté tontamente.
–¡Ya me oíste! –contestó sin piedad.
Comencé a sentir el usual escozor en los dedos de las manos que aparece cuando siento deseos de estrujar su escuálido cuello pero controlándome le pregunté:
–¿Por qué piensas que soy un «nerd»? –tuve que usar la misma palabreja–. No encontré nada que explicara en una sola palabra a alguien tan antisociable, egoísta e imbuido en sus propios quehaceres sin compartir nada bajo la excusa de que el resto del mundo no entiende su modo de ser sin considerar que lo que más lo define es su inseguridad... pero divago dentro de la divagación.
Dejando caer un trozo de idea algo deteriorado me respondió:
–No, no pienso que seas un «nerd», ¡lo eres sin que yo lo piense!– replicó pisoteando los restos de la idea caída destruyéndolos completamente.
–¡Estás destruyendo propiedad privada! –grité airadamente–. Luego me contuve para no abrir otro frente de lucha así que proseguí:
–¡Bien! ¿Porqué soy un «nerd» aún cuando tú no lo pienses?
–Mira, es fácil –prosiguió asumiendo indiferencia–, te agrada la música antigua, leer... ¡leer!, ¡de entre todas las cosas más aburridas en el mundo! ¡Y escribir cosas acerca de temas que a nadie interesan ya como esas galimatías acerca del amor y el romanticismo! ¡Dónde, en todo el planeta, puedes encontrar una persona romántica hoy día. Además estás fuera de caracterización tratando de parecer un romántico.
Comencé a sentir una ira sorda que llenaba mis percepciones y me llevaba a una acción violenta... al sólo recordar el intercambio me sucede lo mismo otra vez ahora... Mejor dejo por un momento hasta calmarme y prosigo con nuestra conversación.
(continuará)
© 2007 Montxo.
montzo — 08-10-2007 GTM 1 @ 23:54 Tags: Divagaciones ranting
Ver/Escribir Comentarios
Meneame |
del.icio.us
La belleza está en el ojo del observador. ¿Podríamos imaginar el ojo de Zeus al contemplar a Alcmena?
© 2007 Montxo.
montzo — 05-10-2007 GTM 1 @ 16:55
Ver/Escribir Comentarios
Meneame |
del.icio.us
Dedicatoria:
Pequeño tributo para todas mis amigas del Club Literario que con su presencia y aroma femenil han llenado de significado mis horas. Gracias.
--------------------------------oOo----------------------------------
Como parte del mismo silencio inicial y sin solución de continuidad los suaves acordes musicales que provienen del pozo de la orquesta comienzan a llenar los espacios del silencio y la expectativa trae aparejada un ansia imposible de colmar.
Beniamino susurra las primeras palabras de “E lucevan le stelle”: el tenue caminar de Floria sobre la arena, el crudo rechinar del portillo del huerto, la insoportable espera del encuentro y el febril movimiento de las manos de Mario retirando los velos que ocultan la gentil figura, todo, todo vaticina la presencia del AMOR…
Ese perfume, ese hálito intangible que convierte la sangre en ríos de lava ardiente y enciende los rescoldos ígneos del corazón fundiendo dos pasiones en una cumbre extática y arrastrando tras ella a la audiencia en una vicaria mística de placer, delectación y pertenencia. Allí estamos inermes ante la apoteosis de este sentimiento que nos aniquila y nos da vida, dejándonos exhaustos, consumidos por una experiencia que anhelamos repetir.
© 2007 Montxo.
montzo — 25-09-2007 GTM 1 @ 21:47 Tags: Microcuento
Ver/Escribir Comentarios (1)
Meneame |
del.icio.us
–¿Funciona? –preguntó Dos.
–No lo sé –respondió Uno.
Dos extendió la mano y tocó un cable rojo.
–Quizá –dijo–, es el detona...
¡BOOOOM!
© 2007 Montxo.
montzo — 22-09-2007 GTM 1 @ 02:50 Tags: Dialog Diálogo Microcuento
Ver/Escribir Comentarios (1)
Meneame |
del.icio.us
...El silencio en mi mente me despertó.
¿Estoy dormido todavía?, me pregunté, luego vi la luz del día filtrándose por las ventana y escuché los acostumbrados sonidos de la casa, pero...
... en mi mente: SILENCIO. Una quietud aterradora, ni siquiera una sola nota de «Vesti la giubba» o «E lucevan le stelle» en la tembleque voz de Elfo.
Luego de tanto tiempo con él viviendo allí adentro me acostumbré a toda la conmoción que produce este incontrolable bribón y la inesperada calma me turbaba profundamente.
Comencé a recorrer mi mente mirando debajo de algunas nociones desparramadas por el suelo, en los archivos y carpetas con creciente alarma, llegué a perturbar algunas ideas, arregladas alfabéticamente y con una pequeña etiqueta que rezaba:«psueamm» (para ser usadas en algún momento mañana), resultado del trabajo de Elfo, de su concepto del orden y del tiempo, ¿quién lo entiende?, pero ni señas de él.
Junté todas mis fuerzas y grite silenciosamente con mi voz mental: ¡EEEEELFO! estaba frenético y desesperado. El ruido que hacía yo mismo casi me hace perder el pequeño sonido que me llegaba desde muy lejos: ¡veeeeeennngooooo!.
¿Qué era eso? ¿vengo? pero ¿de donde viene? Mi mente está cercada por sólidas paredes, como todas las otras mentes en el mundo, no puede ser que Elfo estuviera viniendo, debiera estar «adentro»... y yo estaba razonablemente seguro que no estaba dentro de mi mente, creo.
Tengo que reconocer que es una mente algo desordenada (producto de la acción de Elfo, no mía) pero yo ya había patrullado todos los lugares posibles de pared a pared varias veces y no pude ubicar al desgraciado duende. Y pensándolo bien, ¿cómo ingresó a mi mente? ¿Ya venía puesto? Está allí desde que tengo memoria. Siempre asumí que había nacido allí junto conmigo. Me encontraba totalmente confundido.
Unos segundos después, la pequeña voz, esta vez un poco más fuerte: ¡veenNNGO! y allá, desde un oscuro receso de la pared más lejana aparece la pequeña figura de mi Némesis.
–Tú –tartamudeé–, tú, ¡pedazo de una pequeña bestia deslucida y contrahecha! –A veces suelo ser muy creativo en mis insultos. –¿Donde te escondías? ¿Cómo te puedes esconder dentro de mi mente? ¡Revisé toda el condenado lugar de arriba a abajo y te movías tan rápido que no pude encontrarte!
–Tranquilo, incoherente –me dijo–, si sigues así te va a dar un ataque.
–Quiero hacer un nudo marinero con tu esmirriado cuello.
–Vamos, hombre –contraatacó–, ¿qué te hace pensar que soy de tu propiedad? ¡Puedo hacer lo que quiera y no le tiene que importar a ningún nadie! –sonaba muy enojado y cuando se enoja se olvida de la gramática, si es que alguna vez aprendió alguna.
Tuve que reconocer que tenía razón, mi enojo provenía del temor que me daba la certeza de que me había abandonado. ¿Pueden creer eso? Me agrada el pequeño engendro y no concibo la vida sin él.
–Bueno, bueno –le contesté dejando escapar vapor–. Pero ¿dónde te habías escondido?
–No estaba escondido...
–¿Cómo puede ser?
–No debería decirte esto pero la verdad es que el que no puede abandonar su mente eres tú. Yo puedo salir e ir a visitar a mis primos que viven en otras mentes o salir al Universo y compartir mi tiempo con otra... bueno, digamos, gente.
–¡Me estás tomando el pelo!
–¡¡No, no es así!!
Se dio vuelta y asiendo la idea más grande que encontró a mano envolvió su pequeña figura dejándome solo y totalmente confundido.
Dijo que estuvo «afuera». ¡¡¿Afuera?!! ¿Es esto posible...?
© 2007 Montxo.
montzo — 22-09-2007 GTM 1 @ 02:40 Tags: Divagaciones
Ver/Escribir Comentarios
Meneame |
del.icio.us
Elfo se sentó cómodamente entre dos de mis mejores pensamientos. Desde que lo encontré viviendo en mi mente siempre usa los mejores sitios para ubicarse.
–Bien –dijo–. Adelante y cuéntame acerca del electrón accidental.
Casi le apunto a su error diciendo: –¿De modo que no sabes nada acerca de ello? –pero sabiendo que encontraría una respuesta para corregir el error, decidí seguir adelante, ordené mis pensamientos, esquivé su cuerpo, tomé el pensamiento de la izquierda y arranqué:
–En el comienzo...
–Eso suena bíblico –me indicó el duende.
–¡Deja de interrumpirme! –le grité.
Desplegó sus manos en un gesto conciliador y apaciguó mis axones.
–Bien –continué–. En el comienzo la Tierra era una sopa primitiva, magma y lava hirviendo en una masa única de fuego. Pavorosas tormentas rugían desde el brumoso cielo acompañadas de furiosos relámpagos y sonoros truenos. En este lugar infernal bajo una presión atmosférica indescriptible unas pocas partículas encontraron la manera de aproximarse y unirse creando un plasma que flotaba sin rumbo sobre la sopa y manipulado por poderosas fuerzas que interactuaban con él.
Era una pieza separada de la sopa pero nada más, la diferencia era estructural, una forma sin mente en un medio sin discernimiento.
Y entonces...
–¡¿Qué, qué?! –gritó el irrefrenable gnomo.
–Entonces, un increíble rayo perforó la cargada atmósfera del planeta haciendo estragos en el tenue tejido de gases que formaban el espacio entre la roca derretida y el pesado firmamento. La descarga de inmensa energía cuántica se produjo totalmente sobre el pequeño plasma que fue desperdigado por un electrón que accidentalmente se desprendió de la ígnea masa que descendía arrollándolo todo a su paso.
La fuerza de reacción retrajo el conglomerado plasmático nuevamente a su forma inicial pero esta vez rodeándola con un nuevo y calificado medio ambiente desconocido hasta es momento. En este nuevo entorno y como efecto directo del inconcebible monto de energía descargado unido a las caóticas características del planeta, este electrón casual pudo crear un espeluznante y maravilloso nuevo ser.
Ahora existía el mismo medio irracional de roca derretida pero flotando solitaria en esa atroz superficie planetaria había una nueva VIDA preparada para ascender la escalera de la evolución.
Elfo estaba aturdido.
Era la primera vez que lo veía quedarse sin palabras, no podía encontrar una expresión para demostrar que sabía lo que yo estaba diciendo o peor aún, inventar un comentario colorido para hacerme sentir que sabía todo esto.
–Pero, pero –balbució–. Luego de un terrible esfuerzo pudo farfullar la primera cosa que le vino a la mente, si es que tiene una.
–Pero, ¿donde estaba Dios.
–¿Dios? –pregunté.
–No lo sé –respondí y agregué honestamente confundido. –¡Quizá Él arrojó el rayo!
© 2007 Montxo.
montzo — 19-09-2007 GTM 1 @ 06:49 Tags: microcuento microrrelato minitale microtale
Ver/Escribir Comentarios
Meneame |
del.icio.us
El día que Jorge Luis descubrió la tautología se desencadenó un tornado en la Literatura.
© 2007 Montxo.
montzo — 16-09-2007 GTM 1 @ 22:55
Ver/Escribir Comentarios
Meneame |
del.icio.us
Me dije en voz alta:
–Existe la teoría acerca del «electrón casual» o para decirlo más científicamente del «electrón accidental».
Elfo que habita mi mente se mostró anonadado, lo que es una ocurrencia muy poco común dado que siempre parece saber todo de todo. Tratando de ganar asidero antes que se sobrepusiera, continué:
–¿Has oído acerca de eso?
Aunque era evidente que no sabía de qué estaba hablando se recompuso rápidamente y dijo:
–¡No es importante!
Me sentí molesto, ¿es que nunca reconocerá que no sabe algo?
–Bien, –le desafié –entonces no vale la pena conversar sobre el tema.
No recibí respuesta.
–Sin embargo es un tema interesante, –proseguí tratando de quebrar su resistencia.
Silencio.
–¡Malhadado enano! –pensé muy quedo. A veces es difícil hablar conmigo sin su intervención. No quería que me escuche.
–¿Estás allí? me dí por vencido al fin. –¿Por qué el silencio?
–Estoy meditando, –me dijo.
Meditando, meditando, donde, por la madera de la puerta principal de acceso al Infierno, encuentra estas palabras. ¿Qué tiene en contra de «pensando». ¿No es lo mismo? Bien, pero apuesto a que no conoce la diferencia tampoco.
–¿Acerca de...? –pregunté, como siempre estaba poniéndome los nervios de punta.
–La teoría del electrón accidental. –Dicho así como al pasar.
–Dime lo que sabes de ella. –«Te agarré» pensé.
–No, me respondió, –es mejor que tú lo cuentes, de ese modo puedo hacer las correcciones pertinentes.
Así estamos, Nunca le puedo ganar. Me conoce mejor que yo mismo. A veces creo que conoce mis pensamientos antes de que los piense.
–Bien, –dije, –veamos, todo comenzó...
–Espera, –me interrumpió, y se acomodó confortablemente entre dos de mis ideas, hundiéndose en el lugar como si fuera un suave sillón.
–Cierra aquí y comienza de nuevo. –dijo satisfecho.
Así lo hago...
© 2007 Montxo.
montzo — 16-09-2007 GTM 1 @ 22:28 Tags: elf elfo divagaciones ranting
Ver/Escribir Comentarios
Meneame |
del.icio.us
<<
1
2
3
4
5
6
7
>>